¿Qué hacemos si nuestro territorio no es turístico, no por falta de recursos sino porque nunca se ha trabajado la oferta turística? Es el caso, en cierta medida, de Motril, en Granada, un territorio que nunca ha competido como destino turístico (según se desprende de los talleres celebrados con los CADE en el proyecto Red MAR-ES), pero que tiene recursos que podrían justificarlo.

Tras un análisis, se ha determinado que Motril cuenta con dos segmentos de clientes representativos. El primero es el del turista nórdico: personas mayores de 50 años que vienen en cruceros los fines de semana, procedentes de países como Islandia, Noruega, Suecia, Dinamarca, Finlandia, Groenlandia o las Islas Feroe.

El otro grupo de clientes potenciales representativos de Motril es el de grupos de amigos o compañeros de trabajo que visitan el municipio en familia. Rondan los cuarenta y cinco años, y proceden de Granada o Jaén.

Para detectar los recursos de Motril hicimos una votación con los técnicos de los CADE (una técnica sencilla pero efectiva), que arrojó a la luz la siguiente realidad: tiene muchos, pero no están explotados. Reproducimos a continuación los resultados de la votación.

  • Temperatura, días de sol, clima (10 puntos).
  • Pescado (9 puntos)
  • Ron (9 puntos)
  • Puerto (8 puntos)
  • Vistas (8 puntos)
  • Fruta tropical / invernaderos (6 puntos)
  • Playas de Carchuna y Torrenueva – Calas  (6 puntos)
  • Centro de Interpretación de la Caña de Azúcar (4 puntos)
  • Charca Suárez (3 puntos)
  • Minas (2 puntos)

Hay muchos, pero no son productos, es decir, no están seleccionados y trabajados, no se han hecho accesibles, no se ha diseñado una estrategia. El paso siguiente sería intentar hacer tangible lo intangible, para poner en valor esos elementos difíciles de percibir.